Este vídeo es un claro ejemplo de la nueva forma de consumir contenidos. Esta parodia sobre la denuncia de People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), sobre el maltrato animal que se le provoca a un Mapache en el juego Super Mario 3D. Es una ácida crítica a la denuncia y al juego desde el sector de los fans. Dorkly una página que hace parodias críticas de videojuegos, dónde usuarios amateur de estos provocan una crítica tanto al videojuego como en este caso, a la asociación PETA. Crean una incertidumbre cómica, creando un clima de discusión en tono de sátira. Es darle una dimensión al tema que de otro modo jamás tendría. Utiliza el mismo objeto de la disputa, el juego en su forma y contenido para contar la historia y hacer visual la crítica.
El espectador sin darse cuenta, se plantea un nuevo significado del juego Super Mario, que antes no había imaginado. La denuncia de PETA pasa a un segundo plano, si es o no ridícula también. Sin embargo el lector se da cuenta viendo la sátira de que en el juego se matan animales, aunque sean inventados o feos. No es que sea un juego para niños, inocente e indiferente. Se consigue como decía dar dimensión a un tema que aparentemente no la tenía.
Esto llevado correctamente a la práctica puede dar lugar a una inteligencia colectiva, que cree una discusión entre usuarios verdaderamente interesados. Puede llevar también a la cultura participativa, despertando en la gente, el humilde sentimiento de dar su visión de la realidad.
Por tanto cultura mediática no es tecnología, la tecnología posibilita los diferentes soportes y formas da lugar a la conectividad. Aquí lo vemos ejemplificado se abre un debate en el que participa quien quiere, cambia la parodia, cambia el soporte. Nuevos diseños, nuevas sensaciones... Que crean esta imagen del nuevo Mario, ya no es afable, sino asesino.
Esto sin embargo, es peligroso como ya sabemos porque pueden participar todos, la veracidad de los datos es muy cuestionable. Se puede dar lugar a la calumnia, se puede crear un movimiento no civilizado, numerosas conductas que en vez de beneficiar a la sociedad digital, enturbien las grandes ventajas de la convergencia mediática.
Para evitar esto hemos de crear soportes diferenciados, comunidades de confianza. Cada uno se debe ganar su credibilidad y rigor ( o buen gusto). El consumidor ha de exigir una calidad mínima, no cualquier cosa. Esto hay que irlo creando desde abajo, con la educación. La nueva convergencia y la inteligencia colectiva es muy buena, solo hay que explicar como se usa, explicar que no todo vale. Como nos enseñan en la publicidad convencional: unos productos son buenos y otros malos. Hay que crear una cultura de calidad en la red y cada uno debe poder ser capaz de analizarla.
